Reserva Natural Urbana "Parque de Flora Autóctona"
Un sueño que echó raíces
Hay lugares que nacen de una decisión y otros que nacen de un sueño. La Reserva Natural Urbana, tal como la conocemos hoy, pertenece a ese segundo grupo.
Su historia comenzó con la visión y el compromiso de un grupo de vecinos, encabezados por el Grupo Pikunché y por la incansable impulsora Mafalda "Pepa" de Garnero, quienes supieron reconocer tempranamente el valor de preservar el monte nativo, su flora y fauna, y con ellos una parte fundamental de la identidad pampeana.
Soñaron con transformar este espacio en un refugio para la naturaleza y, al mismo tiempo, en un lugar de encuentro, aprendizaje y disfrute para toda la comunidad.
En 1994, aquel sueño comenzó a tomar forma a través de un proyecto municipal que dio origen al Parque de Flora Autóctona. A partir de 2011 se desarrollaron distintas etapas de acondicionamiento para recibir visitantes, con la construcción del portal de ingreso, el cerco perimetral, la iluminación y un sendero interpretativo pensado para proteger el caldenal y poner en valor la cultura de los pueblos originarios.
Con el paso de los años, el Parque se convirtió también en un espacio educativo y comunitario. Escuelas, docentes, estudiantes y vecinos participaron de jornadas de forestación y educación ambiental, fortaleciendo el vínculo de la comunidad con su entorno natural.
En 2020, mediante una ordenanza del Concejo Deliberante, el espacio fue declarado Reserva Natural Urbana, consolidando su importancia ambiental. Tres años más tarde, en 2023, fue incorporado al Sistema Provincial de Áreas Protegidas de La Pampa, reafirmando su valor como pulmón verde y refugio del ecosistema del Espinal.
Las nuevas generaciones también dejaron su huella. Estudiantes del Colegio Witralen desarrollaron el proyecto "El Caldén, un patrimonio para conocer y proteger", que obtuvo reconocimiento internacional y permitió concretar parte de la cartelería interpretativa que hoy acompaña a quienes recorren la Reserva.
En octubre de 2025, la Reserva Natural Urbana fue reinaugurada, dando comienzo a una nueva etapa orientada a la conservación, la educación ambiental y el turismo sostenible.
Naturaleza para descubrir y proteger
Hoy, sus ocho hectáreas protegen el bosque de caldén y albergan más de 120 especies de aves, convirtiendo a la Reserva en una verdadera aula a cielo abierto.
Senderos interpretativos, áreas de descanso, espacios para el avistaje de aves y visitas guiadas invitan a recorrerla y descubrir un paisaje donde se encuentran naturaleza, historia e identidad.
Cada árbol, cada sendero y cada especie que encuentra refugio aquí forman parte de una historia construida durante décadas.
Cuidar este lugar es honrar a quienes lo soñaron y preservar su legado para las generaciones que vendrán.
- ✔Sendero interpretativo autoguiado de 500 metros
- ✔Áreas de descanso con bancos y sombra natural
- ✔Cartelería educativa sobre flora y fauna nativa
- ✔Avistaje de aves y fotografía de naturaleza
- ✔Visitas guiadas para instituciones educativas y grupos
- ✔Espacio de preservación del patrimonio cultural Ranquel
- ✔Acceso libre y gratuito para toda la comunidad
Servicios
Contacto
- [email protected]
- (02331) 46-0214
- Sector Noroeste (entre Barrio Caldenia y vías del Ferrocarril)






